“La crianza natural me arrebató a mi amiga”

El otro día descubrí “Nidos”, la sección de maternidad y crianza de eldiario.es. Leí un artículo de Raquel Haro titulado: “La crianza natural me arrebató a mi amiga.”

En él, Haro dice que si bien la crianza natural tiene muchas cosas buenas, debería llamarse en realidad “crianza vintage”, porque la crianza natural le ha dicho “hasta nunqui” a nuestras carreras y “holi” al hogar y las comiditas sabrosas (digo yo que no hay nada de malo en querer quedarse en casa con tu hijo si así lo deseas y preparar unas buenas lentejas con chorizo… otra cosa es que te sientas obligada a dejar tu carrera, pero no va por ahí la cosa).

valentine-1953779_1920.jpg

En este artículo Raquel se queja de las mujeres que amamantan. Aquí tenemos la cita en toda su gloria:

Y, a cambio de dejar el pecho, el padre puede empezar a dar biberones nocturnos, se acaba el “cógele tú cari que seguro que quiere teta”, puedes enrollarte con tu churri en la última fila del cine porque, al dejar la lactancia, ¡vuelve la libido!, y como ya no hay problema con el alcohol… ¡puedes tomarte unos gin tonics con tus amigas! ¡Ole!

En definitiva, Haro se queja porque no puede dormir, porque le cuesta encontrar momentos de intimidad con su pareja y porque no puede beber alcohol.

Se queja porque la maternidad no es cómoda.

Y tiene razón: la maternidad no es cómoda, ni podremos hacer que lo sea. Pero la podemos hacer práctica.

pregnant-2196853_1920.jpg

Aquí vengo a referirme al título del post: comodidad vs. practicidad, y es que a veces son sinónimos, y a veces no.

Para mí, un sofá cómodo podría ser, por ejemplo, un sofá con masaje, de diez plazas, con relleno de plumas de paloma blanca y reposacabezas de seda. P

ero un sofá práctico se hace cama por si vienen visitas, tiene almacenaje y no ocupa todo el salón, y además es lavable en la lavadora y de un color sufridito para poder comer pizza mientra ves netflix sin preocuparte demasiado.

Cumple su función.

Nos ayuda y nos facilita la vida.

Práctico.

En lugar de renunciar a la lactancia porque nos impide que la vida sea como antes, quizá debemos asumir que tener hijos implica que la vida no será como antes de tenerlos. Que no dormiremos a pierna suelta diez horas, que la relación con la pareja tendrá que adaptarse y que la vida de soltera igual no tiene cabida en nuestra nueva etapa.

knit-869221_1920.jpg

Sin embargo, en lugar de renunciar a la lactancia, podemos pedirle “al churri” (ya que estamos podemos llamarlo marido o pareja, que los términos prepúberes a cierta edad dan grimita) que lo acune él para dormir o sea él el encargado de cambiar pañales de noche. La abuela se puede quedar con el nene y un bibe si queremos ir al cine. Y puedes tomarte el gin tonic si esperas a darle el pecho o sustituyes esa toma por un biberón.

mother-2605133_1920.jpg

No entiendo esta gente que se mete a esto de la maternidad y se sorprende cuando su vida ha cambiado, cuando no puedes salir, ni beber, ni dormir como hacías antes. No digo que no te puedas quejar. Todos tenemos derecho a quejarnos después de una noche sin dormir, o cuando teníamos la peli perfecta en Netflix y va el bebé y se despierta…

Pero lo mejor del artículo está en el final:

“¿Y qué pasa con todos los nutrientes de la leche materna? ¿No pienso en ello? Sí, pero eso lo compenso añadiendo un poco de quinoa al biberón y listo.”

Un poco de quinoa

en el biberón

y listo.

En fin.

La realidad es que me parece que algunas personas tienen hijos pero siguen sin ser padres. A la amiga de Raquel, le quiero dirigir las últimas palabras de este post:

Eres una persona con libertad de elección en nuestra sociedad moderna. Si quieres pausar tu carrera para estar con tus hijos, amamantarlos exclusivamente, hacer blw y lavar a mano sus pañales de tela, haz lo que te dé la gana.

Y si a Raquel le sabe mal que prefieras quedarte con tu familia a ir a beber gintonics y no quiere esperar a que estés lista para ello, cambia de amigas…

cropped-logo-definitivo.png

¿Qué piensas sobre la nueva tendencia de crianza natural? ¿Crees que empodera a la mujer, o la hace retroceder en el tiempo? ¿O igual opinas como yo, y piensas que todo el mundo debería hacer lo que le dé la gana?

¡Déjame un comentario, o escríbeme en instagram/twitter!

Sentando Cátedra: Los hijos en tribu de Anna Gabriel

Abrimos sección Sentando Cátedra, donde hablaremos de temas y daremos nuestra opinión contundente sin ser expertos (como en todos o casi todos los blogs).

Escribo esto en el móvil estirada en la cama. La niña está dormida a mi lado después de haberla bañado, calentita y a gusto como un hamster rellenito de pipas.

Le huelo la cocorota, desde donde emana su olorcillo a bebé y rezo para que no se despierte.

Mi marido viene a acostarse. Se pone su pijama viejo y feo, lleno de pelotillas, y nos da las buenas noches. Buenas noches, tú. Buenas noches, fardito.

bebe.jpg

Mi marido y mi hija.

Eso para mí es familia.

Pero Anna Gabriel Sabaté, de la CUP (Candidatura d’Unitat Popular, un partido catalán del que seguramente habréis oído hablar últimamente aunque no seáis de aquí), tiene una concepción de crianza muy distinta a la mía; dice que si tuviera hijos, los criaría en tribu.

Según ella, querría:

“formar parte de un grupo de personas que decidiesen tener hijos e hijas en común, en colectivo”.

Sus declaraciones, que podéis leer aquí, (con vídeo incluido para quienes hablen catalán), salieron hace ya unos años, y de hecho Gabriel ya no forma parte de la vida política catalana, pero sus declaraciones siguen pareciéndome relevantes y por eso quiero comentarlas.

anna gabriel.jpg

Cuando leí lo de la tribu, inmediatamente pensé en mi tribu: mis padres, mis suegros, mi hermana y mis cuñados… mi abuela, mis tíos, mis primos, mis amigos… pero no es eso a lo que Anna Gabriel se refería. Para ella, los niños:

“son tan hijos tuyos los hijos o hijas que has tenido tú como los que ha tenido el resto”

(No sé si alguna madre podría haber parido a un niño -o haber hecho una solicitud y esperado años para ir a buscar a su hijo a otro país- y pensar que su niño es tan suyo como el de una extraña, pero bueno, esa es mi opinión personal)

Anna Gabriel no sólo defiende un modelo de crianza en tribu (y por tanto eliminando la familia), si no que además arremete contra la familia como la entendemos: 

El modelo que tenemos me parece pobre y me parece que enriquece muy poco y, esto que diré ahora puede que sea muy polémico, pero este modelo tiende a convertir las personas que tienen niños y niñas en muy conservadoras

Anna Gabriel cree que mi modelo de familia, (padre, madre e hija) es conservador.

He de decir que mi concepción de familia no es tampoco la de mis padres; yo creo en las familias diversas, con uno o dos progenitores, del sexo que sean, con el número de hijos que sean y que hayan llegado a la familia biológicamente, por adopción, acogida o gestación subrogada.

Pero familia.

baby-22194__340.jpg

Figuras paternas estables y constantes para el niño. Los padres tienen unos hijos, y lo más importante, los niños tienen unos padres.

Que los quieren.

Que siempre estarán ahí.

Eso es familia, y eso tiene un valor incalculable.

Para Anna Gabriel, la familia como tal debería desaparecer y ser reemplazada por una tribu, donde todos cuidan de todos, y nadie tiene hijos propios. Los hijos son de todos, y por tanto de nadie.

Y eso es muy dañino (en mi opinión).

La concepción de Anna Gabriel de tribu es una perversión de la familia extensa, criar a los hijos en comunidad. Porque en las tribus que ella comenta, hay lazos de sangre, es decir, hay familia, y toda la familia ayuda, con más o menos implicación a criar a los cachorros. Por eso digo que lo que ella dice, un grupo de extraños sin parentesco criando hijos, es una perversión.

El concepto de crianza en tribu que sí me parece compatible con la felicidad y el desarrollo normal de un niño en su familia es la crianza en comunidad: asociaciones de padres que se juntan crear una red de apoyo y suplir las carencias que tiene una sociedad tan individualizada como la nuestra. Pero al final del día, todos los niños se van a su casa, con sus familias, que son el pilar fundamental para que crezcan sanos y felices.

guarde.jpg

De hecho, el Convenio de la Haya recoge el derecho de todo niño a tener una familia, y el niño que crece en un entorno donde se elimina la concepción carrinclona, anticuada y conservadora de familia, es decir, en un orfanato, crece con unas carencias mentales y emocionales tremendas, a veces irreparables que incluso se traducen en su físico (niños que aparentan tener mucha menos edad de la que tienen y que no hacen cosas propias del rango de su edad, como caminar, gatear o sacar los primeros dientes).

¿Estoy comparando el modelo de crianza de Gabriel con el de un orfanato? Pues sí. ¿Me estoy pasando? Pues… puede. Estoy segura de que eso no es lo que quiere decir Gabriel.

Pero salvando las distancias, un orfanato es un sitio donde las figuras paternas y maternas no existen, y donde los niños son criados por gente sin parentesco entre ellos. Los niños no tienen padres, y los adultos no tienen hijos. Esos niños son criados en tribu hasta el extremo, modelo que ya existió en la Rumanía de Ceausescu, donde se quiso crear una generación de niños criados por y para el Estado, y se sancionó a la gente que no tenía suficientes hijos, (pero no se premió a la gente que los tenía) de tal manera que los padres se veían obligados a abandonar a sus hijos en los orfanatos del Estado.

De hecho, en este vídeo podemos ver un sitio donde los adultos cuidan de los hijos en grupo, pero éstos no son hijos de nadie:

Este modelo de crianza está por desaparecer en Ucrania, donde se está priorizando que los niños vayan a vivir en la conservadora familia y se desinstitucionalicen, como en España, donde siempre SIEMPRE se priorizará que un niño viva, de nuevo, con el modelo tan emprobrecedor de familia.

cropped-logo-definitivo.png

Creo que ya he dejado clara mi postura acerca de la crianza en tribu. ¿Tú qué piensas? ¿Criarías a tus hijos en tribu? ¿Crees que la sociedad está demasiado individualizada? Déjame los comentarios en el blog, o en instagram/twitter