English for babies 101: introduce el inglés a tu bebé con estos dos fáciles métodos

Por si no lo sabíais, soy madre full-time y profe de inglés part-time.

Mucha gente asume que le hablo en inglés a mi hija para “que sea bilingue” (nunca podrá ser bilingue pues sus lenguas “maternas” son el castellano y el catalán). También me dicen que ellos apenas saben inglés, y que por eso no lo hacen, o que ya es tarde para empezar (mentira).

Hoy quiero hablar de cómo introducir el inglés en casa de forma efectiva y natural con un bebé o un niño (sí, es posible. Sí, incluso en tu familia).

queen-3084166_1920.jpg

Las bases

No hay un momento exacto para introducir el inglés, ni una teoría que diga cómo y cuándo, así que te voy a proponer mi manera. Freestyle.

Sí que es verdad que el cerebro de los niños absorbe la información a una velocidad pasmosa, y que es como una “esponja”. En reglas generales, cuanto más viejos somos, más nos va a costar aprender un idioma, y por tanto, tendremos más éxito si lo introducimos de pequeños.

La mayor plasticidad del cerebro coincide con el momento en el que el niño empieza a hablar y consolida su idioma, desde el primer hasta quinto año de vida. Por tanto, lo lógico sería introducir los idiomas que queremos que el niño aprenda a esa edad.

Pese a que hay otros linguistas que dicen que para aprender un idioma extranjero el cerebro tiene que tener unas bases de su propia gramática (cómo formar palabras, cómo estructurar frases, vocabulario…), se refieren a cuando los niños aprenden dicho idioma con métodos como extraescolares o en clase de lengua extranjera. Por tanto, te estoy diciendo que pese a que llevarlo a academia definitivamente mejorará su inglés, no va a conseguir el efecto que esperas. 

art-1238602_1920.jpg

¿¡Comorl!?

Muchos padres se quejan de que su hijo ha ido a la academia del barrio desde el año hasta los dieciocho, y su nivel es solo ligeramente superior que el de Paquito, cuyos padres no se han dejado miles de euros a lo largo de la vida escolar de su hijo. Y eso es porque, sencillamente, no basta con el inglés los miércoles por la tarde. Ayuda, pero no basta. Seguramente el inglés de tu hijo, si va a una academia corriente y moliente, no será significativamente mejor.

Bilingue vs nativo

Yo soy totalmente bilingue, pues mi madre me hablaba catalán y mi padre castellano. Pero eso no va a pasar en tu casa, a no ser que tú o tu pareja seais de habla inglesa. Por tanto, desengáñate; tu hijo no va a ser bilingue porque lo apuntes a una clase de baby english un par de horas a la semana. Un niño será bilingue si oye dos idiomas cotidianamente y en gran cantidad, y para que eso pase, uno de vosotros debería renunciar a hablar su lengua materna. Y eso muy poco natural y poco probable que ocurra (yo tengo un nivel de inglés casi nativo y no me sale hacerle pedorretas a mi hija en inglés, esto es así…)

A lo que sí se puede aspirar es a que tu hijo, cuando tenga entre 16-18 años, tenga un nivel de inglés casi nativo. Que pese a que el castellano sea su lengua materna, piense en inglés, sueñe en inglés y haga bromas en inglés. El inglés nunca será como el castellano, pero puede llegar a tener un nivel muy, muy avanzado que lo diferencie de otros niños y que en el futuro lo ayude en el mundo académico y en el mercado laboral.

Para que eso pase, como hemos visto, tiene que oír el inglés de forma cotidiana. Si solamente oye el inglés en extraescolares y en clase dos horas a la semana, su inglés va a verse reducido a ¿4? ¿5? horas a la semana. Eso no lo diferenciará de sus compañeros y saldrá del instituto con un inglés francamente mediocre.

english-2724442_1920.jpg

Entonces, ¿cómo?

Por hoy nos centraremos en el inglés en la primera etapa del crecimiento del niño, cuando empieza a entender, se fija en la boca de los adultos, e incluso dice papá, mamá, sí, no… Pero lo ideal es empezar cuanto antes mejor.

Como ya hemos dicho que es muy probable que no nos salga, no queramos o no tengamos el nivel suficiente para hablar en inglés con nuestro bebé todo el rato, pero como hemos visto, su oído tiene que acostumbrarse a la lengua, no sólo para que “le suene” si no para que se acostumbre a su cadencia, pronunciación y sonidos, adquiera vocabulario recurrente del día a día, las estructuras gramaticales se queden en el cerebro…

Propongo dos maneras de hacerlo:

  1. Designar una o varias actividades “en inglés”

En nuestro caso, la actividad en inglés es la comida. Cuando la niña come, le hablo en inglés. Si cocino y la niña está conmigo, en inglés también. No requiere un vocabulario muy complejo. Estas son algunas de las cosas que implican comer en inglés:

-Vocabulario: de comida, ingredientes, medidas y cantidades, colores de los alimentos…

-Gramática básica: el imperativo (abre la boca, cógelo tú sola…), preguntas (¿te gusta? ¿quieres más? ¿está rico?), sí/no, y otras frases cotidianas (¡Muy bien! ¡La nena se lo ha comido todo! ¡Que te manchas!…)

No tiene porqué ser la comida; puede ser la hora del baño, en el coche, de paseo, al vestirlos… puedes empezar por narrar lo que ves cuando vais en el carrito o en el coche, por ejemplo. Más adelante, la actividad se puede hacer más compleja. En mi caso, la comida pasará por cocinar, ir a la compra…

people-2560321_1920.jpg

2. Incorporar el inglés en el día a día de la familia

Si quieres que tu hijo tenga un buen nivel de inglés, tiene que oírlo (creo que lo he dejado claro).

El inglés tiene que aparecer en su vida sin que se dé cuenta, tiene que “escucharlo” activamente cuando le hables, pero también “oírlo” pasivamente. Eso es muy, MUY importante.

 

Y obviamente el nivel de inglés va a ir complicándose a medida que el niño crezca… así que tu nivel tiene que hacerlo también. Te puedes tomar esto como una oportunidad para mejorar tu inglés (que tiene muchas ventajas para un padre, pues todos los avances en puericultura suelen venir del mundo anglosajón… ¿sabías que Baby Led Weaning significa Destete Guiado por el Bebé?). Empieza por ver la tele en inglés y con subtítulos, ponerle dibujos en inglés (Barrio Sésamo es Sesame Street, y Peppa Pig tiene el mismo acento británico que los periodistas de la BBC y la Reina de Inglaterra… qué nivel, Maribel) y las canciones de cuna/juego típicas inglesas…

child-2916844_1920.jpg

Espero que esta introducción al inglés os haya hecho verlo con otro punto de vista. No soy tampoco una experta neurolinguista, pero sí soy madre y soy profesora de inglés. Por otra parte, creo que lo que he dicho es de sentido común: para aprender una lengua, hace falta oírla y hablarla, y cuanto más mejor.

cropped-logo-definitivo.png

 

Pero a parte de eso, ¿qué piensas del inglés? ¿Nos pasamos los padres con ese tema? A veces sentimos que si nuestro hijo no es Dickens, se va a quedar atrás en los estudios y en el trabajo (sobre todo en el trabajo). Y no me parece justo, la verdad, pero también creo que es lo que hay.

¿Te han parecido útiles los consejos? ¡Déjame un comentario aquí, o en instagram/twitter!

5 maneras eficientes de avanzarte al 2018

Escribo este post el día 7 de enero, después de haberme propuesto escribir un post por semana en 2018. Estamos a domingo, y son las 20:36 de la noche.

Mal.

Esta semana se cumple el propósito a pura chorra, pero ya voy viendo que a la semana siguiente no habrá post.

Y así es con mi resto de propósitos de 2018: estudiar más, perder algo de peso, pasar más tiempo con mi marido, tenerlo todo más organizado.

Estos propósitos no se van a cumplir porque estos propósitos son básicamente, una mierda.

Me he dado cuenta (primer paso, bien), así que tras mucho pensar, voy a ser realista y voy a proponerme 5 maneras de empezar el 2018 con buen pie; 5 sencillos pasos que tú y yo podemos seguir para empezar bien el nuevo año.

 

  1. Presupuesto de la casa: revisa lo que gastas cada mes. Entra en tu web del banco y mira en qué se ha ido el dinero en los últimos meses. ¿De qué puedes prescindir? ¿Cuánto estás ahorrando? ¿En qué quieres invertir tu sueldo? Nosotros hemos visto que salía más dinero del que entraba entre pañales, facturas y sobre todo con la mudanza. Necesitamos un termostato, un lavaplatos y un radiador nuevos. Y las cuatro pantallas de Netflix sobran.
    office-620822_1920.jpg
  2. Piensa en la comida: Al cabo del mes, tiramos productos frescos porque se han pasado, y comemos de lata o de cosas del congelador. He llegado a tirar judías verdes frescas podridas para acto seguido sacar judías congeladas. En mi caso, voy a pensar 5 platos (uno para cada noche de la semana), y luego ingredientes para hacer mis comidas favoritas los fines de semana. Con eso y con raciones extra para las comidas y los tuppers de mi marido, espero no tirar más comida.
    boxes-1834416_1920.jpg
  3. Organiza algo de tu casa: ¿Qué hay pendiente? ¿Colgar un cuadro? ¿Tapar un enchufe? ¿Tirar trastos de un armario? ¿Organizar los juguetes de los niños? En nuestro caso, MUCHAS COSAS, porque nos hemos mudado y hay que fijar los toalleros a la pared, colgar cuadros, organizar el estudio y comprar algún tipo de almacenaje para los juguetes de Livia, que ha habido orgía consumista por parte de Baltasar (que es nuestro rey).
    wall-2558279_1920.jpg
  4. Mejora algo en tu familia: No vale “pasar más tiempo de calidad con mis hijos” o “prestarles atención”, porque acabaremos con el móvil, o haciendo mil cosas y otro día habrá pasado que consideraremos perdido. En nuestro caso, nos hemos propuesto “ir a hacer una actividad” los fines de semana. Ir al centro comercial, ir al mercado, ir a ver a los abuelos… La niña es muy pequeña y no se pueden “hacer” muchas cosas con ella aún, pero necesita que estemos por ella plenamente (como todos los niños, claro). También estamos en proceso de desintoxicación tecnológica, y los fines de semana aparcamos los móviles a las horas de las comidas (lo sé, somos adictos), y la mayoría del tiempo.
    brothers-457237_1920.jpg
  5. Plan de crecimiento personal: en lugar de “aprenderé más inglés”, “seré más paciente”, “mejoraré mi postura al andar para que no me duela la espalda”, piensa en UNA COSA y haz un PLAN CONCRETO Y ESPECÍFICO para llevarla a cabo. Si es “perder peso”, ¿estás apuntad@ a un gimnasio? Pues mira las actividades dirigidas de 2018 y ve a la misma todas las semanas. Busca recetas bajas en calorías. ¿Necesitas ropa de deporte o zapatillas nuevas? Destina parte de tu presupuesto a ello. En mi caso, me he propuesto ganar más dinero, (es decir, cogerme más horas en el trabajo, y por tanto dedicar dos horas a la semana a preparar las clases, organizar a las abuelas para que se queden de canguro, reservar tiempo para corregir exámenes…).
    adult-1850925_1920.jpg

Como véis, el truco está en trazar un plan con acciones concretas, realistas y que se puedan conseguir. También está en la creación de hábitos (revisar periódicamente el presupuesto, sentarte el domingo a pensar en la comida de la semana, ir al gimnasio los miércoles…).

cropped-logo-definitivo.png

Creo que con estos cinco tipos de nuevos propósitos, conseguiré mantener los objetivos (al menos hasta febrero). 

¿Haces propósitos para año nuevo? ¿alguna sugerencia sobre cómo mantenerlos? ¡Cuéntame en un comentario, o en instagram/twitter!

“La crianza natural me arrebató a mi amiga”

El otro día descubrí “Nidos”, la sección de maternidad y crianza de eldiario.es. Leí un artículo de Raquel Haro titulado: “La crianza natural me arrebató a mi amiga.”

En él, Haro dice que si bien la crianza natural tiene muchas cosas buenas, debería llamarse en realidad “crianza vintage”, porque la crianza natural le ha dicho “hasta nunqui” a nuestras carreras y “holi” al hogar y las comiditas sabrosas (digo yo que no hay nada de malo en querer quedarse en casa con tu hijo si así lo deseas y preparar unas buenas lentejas con chorizo… otra cosa es que te sientas obligada a dejar tu carrera, pero no va por ahí la cosa).

valentine-1953779_1920.jpg

En este artículo Raquel se queja de las mujeres que amamantan. Aquí tenemos la cita en toda su gloria:

Y, a cambio de dejar el pecho, el padre puede empezar a dar biberones nocturnos, se acaba el “cógele tú cari que seguro que quiere teta”, puedes enrollarte con tu churri en la última fila del cine porque, al dejar la lactancia, ¡vuelve la libido!, y como ya no hay problema con el alcohol… ¡puedes tomarte unos gin tonics con tus amigas! ¡Ole!

En definitiva, Haro se queja porque no puede dormir, porque le cuesta encontrar momentos de intimidad con su pareja y porque no puede beber alcohol.

Se queja porque la maternidad no es cómoda.

Y tiene razón: la maternidad no es cómoda, ni podremos hacer que lo sea. Pero la podemos hacer práctica.

pregnant-2196853_1920.jpg

Aquí vengo a referirme al título del post: comodidad vs. practicidad, y es que a veces son sinónimos, y a veces no.

Para mí, un sofá cómodo podría ser, por ejemplo, un sofá con masaje, de diez plazas, con relleno de plumas de paloma blanca y reposacabezas de seda. P

ero un sofá práctico se hace cama por si vienen visitas, tiene almacenaje y no ocupa todo el salón, y además es lavable en la lavadora y de un color sufridito para poder comer pizza mientra ves netflix sin preocuparte demasiado.

Cumple su función.

Nos ayuda y nos facilita la vida.

Práctico.

En lugar de renunciar a la lactancia porque nos impide que la vida sea como antes, quizá debemos asumir que tener hijos implica que la vida no será como antes de tenerlos. Que no dormiremos a pierna suelta diez horas, que la relación con la pareja tendrá que adaptarse y que la vida de soltera igual no tiene cabida en nuestra nueva etapa.

knit-869221_1920.jpg

Sin embargo, en lugar de renunciar a la lactancia, podemos pedirle “al churri” (ya que estamos podemos llamarlo marido o pareja, que los términos prepúberes a cierta edad dan grimita) que lo acune él para dormir o sea él el encargado de cambiar pañales de noche. La abuela se puede quedar con el nene y un bibe si queremos ir al cine. Y puedes tomarte el gin tonic si esperas a darle el pecho o sustituyes esa toma por un biberón.

mother-2605133_1920.jpg

No entiendo esta gente que se mete a esto de la maternidad y se sorprende cuando su vida ha cambiado, cuando no puedes salir, ni beber, ni dormir como hacías antes. No digo que no te puedas quejar. Todos tenemos derecho a quejarnos después de una noche sin dormir, o cuando teníamos la peli perfecta en Netflix y va el bebé y se despierta…

Pero lo mejor del artículo está en el final:

“¿Y qué pasa con todos los nutrientes de la leche materna? ¿No pienso en ello? Sí, pero eso lo compenso añadiendo un poco de quinoa al biberón y listo.”

Un poco de quinoa

en el biberón

y listo.

En fin.

La realidad es que me parece que algunas personas tienen hijos pero siguen sin ser padres. A la amiga de Raquel, le quiero dirigir las últimas palabras de este post:

Eres una persona con libertad de elección en nuestra sociedad moderna. Si quieres pausar tu carrera para estar con tus hijos, amamantarlos exclusivamente, hacer blw y lavar a mano sus pañales de tela, haz lo que te dé la gana.

Y si a Raquel le sabe mal que prefieras quedarte con tu familia a ir a beber gintonics y no quiere esperar a que estés lista para ello, cambia de amigas…

cropped-logo-definitivo.png

¿Qué piensas sobre la nueva tendencia de crianza natural? ¿Crees que empodera a la mujer, o la hace retroceder en el tiempo? ¿O igual opinas como yo, y piensas que todo el mundo debería hacer lo que le dé la gana?

¡Déjame un comentario, o escríbeme en instagram/twitter!

Sentando Cátedra: Los hijos en tribu de Anna Gabriel

Abrimos sección Sentando Cátedra, donde hablaremos de temas y daremos nuestra opinión contundente sin ser expertos (como en todos o casi todos los blogs).

Escribo esto en el móvil estirada en la cama. La niña está dormida a mi lado después de haberla bañado, calentita y a gusto como un hamster rellenito de pipas.

Le huelo la cocorota, desde donde emana su olorcillo a bebé y rezo para que no se despierte.

Mi marido viene a acostarse. Se pone su pijama viejo y feo, lleno de pelotillas, y nos da las buenas noches. Buenas noches, tú. Buenas noches, fardito.

bebe.jpg

Mi marido y mi hija.

Eso para mí es familia.

Pero Anna Gabriel Sabaté, de la CUP (Candidatura d’Unitat Popular, un partido catalán del que seguramente habréis oído hablar últimamente aunque no seáis de aquí), tiene una concepción de crianza muy distinta a la mía; dice que si tuviera hijos, los criaría en tribu.

Según ella, querría:

“formar parte de un grupo de personas que decidiesen tener hijos e hijas en común, en colectivo”.

Sus declaraciones, que podéis leer aquí, (con vídeo incluido para quienes hablen catalán), salieron hace ya unos años, y de hecho Gabriel ya no forma parte de la vida política catalana, pero sus declaraciones siguen pareciéndome relevantes y por eso quiero comentarlas.

anna gabriel.jpg

Cuando leí lo de la tribu, inmediatamente pensé en mi tribu: mis padres, mis suegros, mi hermana y mis cuñados… mi abuela, mis tíos, mis primos, mis amigos… pero no es eso a lo que Anna Gabriel se refería. Para ella, los niños:

“son tan hijos tuyos los hijos o hijas que has tenido tú como los que ha tenido el resto”

(No sé si alguna madre podría haber parido a un niño -o haber hecho una solicitud y esperado años para ir a buscar a su hijo a otro país- y pensar que su niño es tan suyo como el de una extraña, pero bueno, esa es mi opinión personal)

Anna Gabriel no sólo defiende un modelo de crianza en tribu (y por tanto eliminando la familia), si no que además arremete contra la familia como la entendemos: 

El modelo que tenemos me parece pobre y me parece que enriquece muy poco y, esto que diré ahora puede que sea muy polémico, pero este modelo tiende a convertir las personas que tienen niños y niñas en muy conservadoras

Anna Gabriel cree que mi modelo de familia, (padre, madre e hija) es conservador.

He de decir que mi concepción de familia no es tampoco la de mis padres; yo creo en las familias diversas, con uno o dos progenitores, del sexo que sean, con el número de hijos que sean y que hayan llegado a la familia biológicamente, por adopción, acogida o gestación subrogada.

Pero familia.

baby-22194__340.jpg

Figuras paternas estables y constantes para el niño. Los padres tienen unos hijos, y lo más importante, los niños tienen unos padres.

Que los quieren.

Que siempre estarán ahí.

Eso es familia, y eso tiene un valor incalculable.

Para Anna Gabriel, la familia como tal debería desaparecer y ser reemplazada por una tribu, donde todos cuidan de todos, y nadie tiene hijos propios. Los hijos son de todos, y por tanto de nadie.

Y eso es muy dañino (en mi opinión).

La concepción de Anna Gabriel de tribu es una perversión de la familia extensa, criar a los hijos en comunidad. Porque en las tribus que ella comenta, hay lazos de sangre, es decir, hay familia, y toda la familia ayuda, con más o menos implicación a criar a los cachorros. Por eso digo que lo que ella dice, un grupo de extraños sin parentesco criando hijos, es una perversión.

El concepto de crianza en tribu que sí me parece compatible con la felicidad y el desarrollo normal de un niño en su familia es la crianza en comunidad: asociaciones de padres que se juntan crear una red de apoyo y suplir las carencias que tiene una sociedad tan individualizada como la nuestra. Pero al final del día, todos los niños se van a su casa, con sus familias, que son el pilar fundamental para que crezcan sanos y felices.

guarde.jpg

De hecho, el Convenio de la Haya recoge el derecho de todo niño a tener una familia, y el niño que crece en un entorno donde se elimina la concepción carrinclona, anticuada y conservadora de familia, es decir, en un orfanato, crece con unas carencias mentales y emocionales tremendas, a veces irreparables que incluso se traducen en su físico (niños que aparentan tener mucha menos edad de la que tienen y que no hacen cosas propias del rango de su edad, como caminar, gatear o sacar los primeros dientes).

¿Estoy comparando el modelo de crianza de Gabriel con el de un orfanato? Pues sí. ¿Me estoy pasando? Pues… puede. Estoy segura de que eso no es lo que quiere decir Gabriel.

Pero salvando las distancias, un orfanato es un sitio donde las figuras paternas y maternas no existen, y donde los niños son criados por gente sin parentesco entre ellos. Los niños no tienen padres, y los adultos no tienen hijos. Esos niños son criados en tribu hasta el extremo, modelo que ya existió en la Rumanía de Ceausescu, donde se quiso crear una generación de niños criados por y para el Estado, y se sancionó a la gente que no tenía suficientes hijos, (pero no se premió a la gente que los tenía) de tal manera que los padres se veían obligados a abandonar a sus hijos en los orfanatos del Estado.

De hecho, en este vídeo podemos ver un sitio donde los adultos cuidan de los hijos en grupo, pero éstos no son hijos de nadie:

Este modelo de crianza está por desaparecer en Ucrania, donde se está priorizando que los niños vayan a vivir en la conservadora familia y se desinstitucionalicen, como en España, donde siempre SIEMPRE se priorizará que un niño viva, de nuevo, con el modelo tan emprobrecedor de familia.

cropped-logo-definitivo.png

Creo que ya he dejado clara mi postura acerca de la crianza en tribu. ¿Tú qué piensas? ¿Criarías a tus hijos en tribu? ¿Crees que la sociedad está demasiado individualizada? Déjame los comentarios en el blog, o en instagram/twitter

La bolsa del hospital… ¡para papás!

Ya hablamos de los esenciales para bebés de 0 a 4 meses, y en este post quiero hablar de varias cosas que va a necesitar (en mi opinión) el padre cuando va al hospital, desde cosas un poco inesperadas como una luz para cambiar al bebé hasta básicos de toda la vida como el móvil o una cámara (en este caso he incluido las cámaras bridge de Panasonic, para sacar fotazas). No voy a mencionar nada del otro mundo, pero sí hay un par de cosas prácticas que quizá a los papás primerizos no se les haya ocurrido.

maleta

Hola futuro papá.

Hola, papá que vuelve a ser papá.

¡Felicidades!

Si es tu primera vez (en lo de ser padre, se entiende), tengo que contarte un secreto que quizá ya sospechas: las cosas en casa van a cambiar. En concreto, la jerarquía de tu casa, que va a quedar más o menos así: 

  1. Bebé
  2. Tu mujer
  3. Mascota, en caso de haberla
  4. Tú, el último mono

Ya te relegaron a un segundo o tercer puesto durante el embarazo (hasta tu madre preguntaba por su nuera, ¡su nuera! antes que por ti), pero con el bebé en casa me temo que nadie va a hacerte mucho caso. Y con un poco de razón, la verdad.

Primero está el peque, que no sabe de qué va la vida y necesita de todo el mundo. Y todo el mundo está encantado de opinar, pero eso ya es otro tema.

Luego está tu mujer, que acaba de expulsar lo que viene a ser un melón pequeño por una parte muy preciada de su cuerpo. El padre, dentro de lo que cabe, está bien, piensa la gente.

Pero el padre está muchas cosas después del parto: feliz, emocionado, impresionado, hambriento y cansado, muy cansado.

booties-2047596_1920.jpg

Y tu mujer va a tener que dar a luz (que no es poco), pero a ti se te encomiendan las funciones de fotógrafo de eventos, difusor de noticias y portero de discoteca: tienes que grabar el parto, notificar a todo el mundo y acordar horarios de visita, procurando que mengano no coincida con fulano, que nadie se quede sin enterarse y que las fotos sean bien bonitas (los recién nacidos no son muy fotogénicos).

Pero lo primero es lo primero. Falta poco para que llegue tu pequeño e indefenso fardo al mundo, y para ir a recibirlo, vas a necesitar lo siguiente:

  1. Lo que tengas que coger el día anterior: cargador de móvil, gafas, cepillo de dientes… Tenlo todo localizado para poder meterlo en la maleta mientras tu pobre señora va dilatando en casa, o mejor aún, ten recambios en la maleta directamente por si os toca un parto de película y hay que salir corriendo. 
  2. Gps: un buen padre se sabe el camino al hospital de memoria, con atajos para sortear el tráfico que pueda presentarse en diferentes horas del día, pero lo mejor será que uses gps por si acaso. Como buen padre millenial usarás Google Maps, así que un buen soporte para móvil te irá de perlas.
  3. Algo para picar y agua: mete una barrita energética, una bolsa con frutos secos o si te ha dado tiempo, un BUEN BOCATA (no demasiado rico para que tu mujer no se muera de envidia). La dilatación puede durar horas y los casos de padres que se marean o se desmayan por no haber comido nada durante todo ese tiempo los hay a mansalva. Verás cosas que impresionarán, y es completamente normal que te dé un vahído glamuroso.
  4. Dinero: tanto si tu hospital te ofrece comida como si no (en el Hospital de Barcelona entraban las comidas de mi marido y comíamos los dos en la habitación), no está de más llevar dinero para comprarte algo si no te toca nada. Lleva monedas pequeñas para máquinas expendedoras y para el parking, si fuera necesario.
  5. Cámara: si así lo habéis acordado, grabarás o harás fotos durante el parto. Obviamente puedes tirar del móvil, pero en un momento tan importante hace gracia tener fotos bonitas y hechas de calidad. Si te va la fotografía, las cámaras Bridge de Panasonic graba en vídeo 4K, tiene la pantallita para hacerte selfies (algo que tu mujer seguramente agradezca en esos momentos), y es compacta y manejable.
  6. Zapatillas: ya estáis en la habitación, has conocido a tu hijo y él y tu mujer están bien. Empiezan a llegar las visitas, pero a ti lo único que te apetece es estar en pijama. Y aunque eso no puede ser (o sí, depende de lo fresco que seas), se te permite llevar zapatillas. Es muy incómodo estar en la habitación con zapatos de calle o con calcetines, y unas zapatillas de andar por casa te harán sentir más cómodo.
  7. Luz: Han venido visitas, has tenido la oportunidad de regañar a tu suegra (una habilidad desbloqueada cuando tienes un hijo). Tu mujer y tu fardito se han dormido; sacas el libro para leer pero HORROR, descubres que en el hospital sólo hay modo oscuridad total o fluorescente cegador.  Con esta luz pequeña, podrás leer y cambiar los interminables pañales de la noche con una luz agradable y nada agresiva como son las de los hospitales.
  8. Carpeta: para guardar la documentación que vas a necesitar para inscribir a tu hijo en el registro y para la baja de maternidad y paternidad. IM-POR-TAN-TÍ-SI-MO.
  9. Algo para tu mujer: después del milagro de la vida, has descubierto que tu mujer tiene más cojones que nadie y que eres muy afortunado de no ser del género al que le toca parir, porque NI DE COÑA. Si le llevas un detalle, demostrarás que la valoras, que piensas en ella y que a pesar de haber visto los horrores que has visto por ahí abajo, la quieres como el primer día.

cropped-logo-definitivo.png

Hasta aquí lo que yo metería en la bolsa del hospital de mi marido ahora, sabiendo lo que sé. No hay nada milagroso, pero espero que haya cosas útiles en las que igual no habíais pensado.

¿Añadiríais algo? ¿Qué echasteis en falta cuando fuisteis al hospital?

Nota: como bien habéis deducido, este post está patrocinado por Panasonic.

16 productos imprescindibles (0 – 4 meses)

Nota:ya me gustaría, pero nadie me ha pagado para hablar de todos estos productos. Los menciono porque me fueron muy bien a mí, personalmente.

Hoy quiero hablar de algo que me encanta: comprar. Soy compradora, pero no compradora compulsiva. A mí lo que me gusta es investigar, comparar, leer opiniones sobre diferentes productos e invertir en el producto perfecto, que en la medida de lo posible sea bonito, barato y eficiente. Y como padres primerizos nos enfrentamos a una cantidad inmensa de productos, pero no todos son bonitos, ni baratos, ni eficientes… ni necesarios. Hemos hecho varias compras bastante estúpidas que podréis leer en otro post, pero aquí os traigo las compras que con orgullo puedo decir que son imprescindibles y sin las que nos hubiera costado navegar los primeros meses de la paternidad.

Para el bebé.png

Bodys: nos prestaron muchos, pero los que nos gustaron más fueron los de Kiabi, blancos (para combinar los accesorios con los que vestirás inevitablemente a tu hija como una pepona) y kimono, es decir, que no tengas que pasarle por encima de la cabeza. Porque la paranoia de aplastarles la fontanela es real. En resumen, bodys blancos, suaves, duraderos… y comprad en cantidad, porque entre el sobadillo de las siestas, las manchas de lactancia y las explosiones de pañal, nunca hay suficientes bodys en casa.

cambiador.jpg

Empapadores: algo que no te explican, y no entiendo porqué. Los empapadores son como unas sábanas pequeñas y suaves que se pueden poner en el cambiador para absorber el pis y lo que no es pis cuando se cambia el pañal, y que las explosiones de caca no salpiquen la tela que cubre el cambiador. 

C7AD21C5-48ED-4B9D-83CD-BAE16EE4DFD0.JPG

 

Pelota de pilates: la compramos cuando mi embarazo, y boté un par de veces sobre ella (y mi marido hizo el canelo con ella también) pero sin mucho resultado… se la iba a dar a mi cuñada, que estaba embarazada también en aquél momento (¡ya no! ¡soy tía! ¡AAAAAHH!), hasta que un día la niña no dejaba de llorar (perrera tipo sirena de barco) y se me ocurrió sentarme en la pelota. Di un par de botes y mano de santo. La pelota va genial cuando el bebé quiere brazos y tu espalda empieza a sonar como una hormigonera.

 

Cojín de lactancia: el bebé está en brazos todo el santo día, y mamando todo el santo día 3644FA78-7F86-45F2-A048-C3F6A647B28D.JPGtambién. Para no alargarnos, si está espatarrado en el cojín, descansas los brazos. Y el papi lo puede usar también para que el bebé duerma encima de él. El nuestro era de los cortos, fresco y con la funda lavable (IMPORTANTÍSIMO porque los roales de lactancia manchan tu vida entera). Lo usé durante los dos primeros meses, todos los días y muchas noches. La única pega es que fueron cuarenta eurazos, pero los hay más baratos.

vigilabebes.pngMonitor vigilabebés: los compañeros de trabajo del yayo Javi nos regalaron este de samsung, que va estupendo. Tiene una cámara (que siempre tiene que ir enchufada) y un monitor que puedes llevar colgado del cinturón, como se llevaban antes los móviles. Puedes subir el volumen, hacer zoom, ver en la oscuridad, y tiene modo ahorro de energía por el cual se apaga la pantalla y solo se enciende si detecta sonido.

panales-dodot-sensitive-talla-1-120-uds.jpgPañales dodot sensitive: los recién nacidos gastan unos ochenta pañales al día (o eso es lo que parece), ya que suele haber pipi y caca después de cada toma. Lo útil de estos pañales en particular es que llevan una línea amarilla que se pone azul cuando hay pis, así sabes cuando cambiarles el pañal, porque al principio, sobre todo si hay poco pipi y nunca has cambiado un pañal en tuvida, no sabes cuándo es pis o cuándo es que el pañal simplemente abulta. 

muselinas-aden-anais-jungle-jam-animales.jpgArrullos de muselina: sirven para arrullar (sí, obvio, lo sé), pero también para secar babas, vómitos y demás fluidos del bebé, y también fluidos de la madre, principalmente leche que gotea los primeros días (y lágrimas de las hormonas locas). Fresquitos, suaves, a la lavadora y listos. Cuanto más los laves, más suavitos se quedan. Estos de amazon valen 18€ y vienen 10 arrullos, y de muy buena calidad.

 

 

Pañuelo de porteo: en otro post hablaré sobre el porteo y sus mil maravillas, pero solo decir el pañuelo de porteo me parece uno de los grandes inventos del ser humano, casi empatado con la rueda, la escritura y la epidural. En otro post también quiero hablar de los temidos Brazos, pero mi hija solo se dormía (y duerme) en brazos, y claro, me deja atrapada bajo ella sin poder hacer nada. Era muy reacia a usar el pañuelo porque me parecía complicado de poner, pero cuando se le pilla el truco, puedes peinarte, lavarte los dientes, hacerte un café e incluso lavar los platos (si quieres, si no… tienes excusa). El que usé era de Aldi y le costó a mi madre quince euros, y aunque luego descubrí que era un poco de chichinabo, durante los primeros días me salvó la vida.

 

 

Mochila de porteo: en la misma línea, mi mochila de porteo me salva la vida. Mi hija tiene cuatro meses pero pesa ocho kilos, y dormirla en brazos me estaba pasando factura a mi espalda hasta que descubrí la mochila Caboo DX Go. Pesa 300 gramos y se envuelve sobre sí misma como una pelotilla, es fácil de poner (relativamente) y lo más importante, es ergonómica; tu tocinillo irá felizmente en posición de ranita, con las rodillas por encima del culo y la espalda curvada. En otro post os haré mi review del producto a fondo, porque merece mucho la pena. En Amazon está por 77 euros (las marcas más conocidas rondan los 100-125 y suelen ser un culo). Esta es a partir de los seis meses (o antes si tienes un tonelete de 6 kg+), pero antes usas el pañuelo y listo.

 

Baberos zara: los bebés babean, y sin babis van humedeciendo la ropa, y la ropa mojada en contacto con la piel les hace ronchas y heridas. Necesitan babis, y los mejores son de zara porque los atas por detrás como un chaleco salvavidas y no se les levantan ni pueden quitárselos cuando descubren que sus manos pueden hacer cosas.

Copia de Para el bebé.png

coupon_image_1.jpg
coge tamaño tienda de campaña

Compresas gigantes: yep.

Dulcolaxo: YEP.

Esponjas jabonosas: tienes que lavarte tus zonas valiosas varias veces al día y tienes poco tiempo, así que las esponjas vienen con jabón incorporado que hace espuma en contacto con el agua. Mojas, lavas y a la papelera. No muy ecológico, pero esos días… no estás para reciclajes.

Almohada para el cuello: cuando el bebé se te queda dormido encima en el sofá, aprovechas y te duermes tú también. Esta almohada es de Amazon y cuesta 17€.

Botella de agua: LA LACTANCIA DA SED. Pero a mí me dio como una sed extraña, que si no la satisfacía me entraban ganas de llorar, literalmente. Vas a necesitar una botella que siempre esté a mano, que no sea de plástico (que cruje y despierta al bebé) y que puedas abrir y cerrar con una mano.

Para el bebé (1).png

Higienizador de manos: están hechos con alcohol y matan todo los bichos, y no necesitan agua, así que las visitas pueden lavarse las manos sin ver el estado lamentable en el que se encuentra tu baño.

cropped-logo-definitivo.png

 

¡Y hasta aquí mis imprescindibles para bebés de 0 a 4 meses, mamás y papás! Espero que os hayan gustado y os hayan sido útiles. ¿Qué os han parecido?

Yo ya voy pensando en lo que tengo que meter en la maleta del hospital para cuando venga quien complete LA PAREJITA, así que dejadme vuestros imprescindibles en un comentario, ¡o en instagram/twitter!

 

Susana

Queridos Reyes Magos…

Estas Navidades son muy especiales para mí, porque son mis primeras navidades como madre. En Julio nació mi hija Livia, y para Nochebuena, Navidad, San Esteban y Reyes tendrá cinco meses. Es la primera hija, la primera nieta, la primera bisnieta y la primera sobrina tanto en mi familia como en la de mi marido, y por tanto ella es el regalo de todos.

No necesito nada. Ya lo tengo todo.

box-2953722_1920

Pero hay un par de cosillas que no me vendrían mal…

Y aunque Livia aún es demasiado pequeña para entender este rollo de los Reyes, yo ya me estoy obsesionando con no malcriarla con ochocientos regalos (y es que encima los Reyes tienen su hipoteca, su IBI, su seguro del coche, su suscripción a Netflix…), así que para predicar ejemplo seguiré la regla de los cuatro regalos para mí misma, que me gustaría instaurar en casa con mi hija y con los que vengan.

Los cuatro regalos se fijan para no emborrachar a nuestros hijos con una sobredosis de regalos que luego terminen cogiendo polvo o esparcidos por el suelo para que papá los pise y se parta un tobillo. Además, si nosotros recibimos tres robots, cinco Barbies y siete peluches de la Patrulla Canina, ¿porqué los Reyes no les traen tantos regalos a todos los niños?

christmas-2984210_1920

Para no enrollarme, los cuatro regalos para los niños son los siguientes:

  1. Algo que sirva para llevar (ropa, zapatos, complementos)
  2. Algo para leer
  3. Algo que realmente deseen
  4. Algo que realmente necesiten

No sé si cuando la niña sea mayor aplicaremos esta regla a rajatabla (me parece muy cruel llevar a un niño a comprar ropa, y más aún hacérsela pedir a los Reyes). Pero bueno, hay que reconocer que de buenas a primeras parece un buen método.

Para mi hija, los cuatro regalos serían: unos patucos que no pueda sacarse a talonazos, un libro blando para tocar y chupetear, el pelo de mamá para darle tirones, y una crema que le quite las rojeces de la papada de una vez por todas, porque no hay manera…

gift-2934858_1920

Y para mí (que a veces nos olvidamos de las mamis y los Reyes nos acaban echando calcetines o una aspiradora de mano):

1. Algo que sirva para llevar: Un vestido para dar el pecho: todos los vestidos que tengo son hasta el cuello, y tendría que subírmelos del todo para amamantar. A mí me vale cualquiera que acentúe mi cintura (y disimule el michelín blandito posparto), como Estede Zara, que además es brillibrilli para año nuevo. Igual Baltasar se lo chiva a Papá Noel y me lo adelantan…

2. Algo para leer: El Cerebro de lo niños explicado a los padres de Álvaro Bilbao, Editorial Plataforma actual. 

3. Algo que realmente deseo:

  • dormir cinco horas seguidas
  • un calmante para el dolor de espalda que funcione
  • Como lo que realmente deseo no se va a cumplir en un futuro próximo (lo tengo asumido, vivo con ello), creo que le pediré a los Reyes a ver si les pueden decir a mis padres de quedarse con la niña un par de horas, para que yo y mi marido podamos ir a un restaurante sin carro, arrullo, lactancia y mochila.

4. Algo que realmente necesito: unas gafulis nuevas, que las que tengo están repeladas y llenas de roña, y además las patillas se doblan cada dos por tres… y como cierta persona tiene fijación por ellas, acaban en el suelo por lo menos una vez al día…

celebrate-2953720_1920

Pero además, a los Reyes les podemos explicar porqué hemos sido buen@s (aportemos pruebas, no vaya a ser que se confundan y nos echen carbón), qué querríamos que les trajeran a otra gente que no tiene tanto como nosotr@s, y por último, contarles (porqué no, ya puestos a escribir), lo que ya tenemos y que afortunadamente no hace falta que nos traigan…

  1. He sido buen@ cuando… La gente me daba consejos sobre cómo coger, alimentar y hacer dormir a mi hija y no les he arrancado la cabeza de un mordisco. Gaspar, que conste que he sido muy paciente y no he soltado ninguna bordería, simplemente he dicho que sí a todo y luego he hecho lo que me daba la gana.
  2. Quiero que le traigan una familia a los gatitos y los perritos de la perrera de Barcelona (y a tooodos los gatitos y perritos de toooodas las perreras del mundo)
  3. Gracias, pero ya tengo… una niña preciosa y un marido que me quiere en mi vida. No necesito de recambio, Melchor.

Mi carta se la he enviado a los Reyes en este formato, ¡que puedes descargarte! Ideal para peques sin la promoción de El Corte Inglés (con la promoción de este blog en su lugar).

A_ Sus Majestades los Reyes Magos
Dirección_ Oriente 1, Bajo Primera

De_


Queridos Reyes Magos

Algo para vestir (el disfraz de Elsa o de Batman no cuentan)
Algo para leer
Algo que REALMENTE quiero (¿mami, un herma.jpg

A_ Sus Majestades los Reyes Magos
Dirección_ Oriente 1, Bajo Primera

Si quieres la carta en català o english, envíame un email a ylaparejitaparacuando@gmail.com

cropped-logo-definitivo.png

Y vuestros peques, ¿qué les piden a los Reyes? Y a las mamis y papis, ¿os parece bien la regla de los cuatro regalos?